Tu primera conversación
Claude es una herramienta con la que puedes conversar por escrito. Le explicas una tarea y recibes una propuesta. No necesitas saber programar. Puede ayudarte a ordenar ideas, explicar un documento o preparar un mensaje. También puede equivocarse: tú revisas antes de usar la respuesta.
Abre el enlace oficial y sigue las instrucciones para crear o usar tu cuenta. Nunca compartas tu contraseña ni el código de acceso con alguien que te contacte por mensajes.
Ejercicio 1: escribe un mensaje
Tengo un negocio de [qué vendes]. Quiero avisar a mis clientes que
[novedad real]. Ayúdame a escribir un WhatsApp corto y amable.
Mis clientes son [quiénes son]. Termina diciendo que pueden
responder a este mismo mensaje. No inventes promociones ni precios.
Lee la respuesta. Si está larga, escribe: “Hazlo en la mitad de palabras”. Si usa palabras raras: “Escríbelo como yo lo explicaría en una conversación”.
Ejercicio 2: entiende algo complicado
Explícame este texto con palabras sencillas.
Primero dime de qué trata en tres frases.
Después explícame las palabras difíciles con un ejemplo.
Señala qué partes no puedes confirmar.
Texto: [pega un fragmento que tengas permiso de compartir].
Evita subir documentos con cuentas bancarias, contraseñas o información de otras personas. Puedes reemplazar nombres por “Cliente A” y quitar teléfonos y direcciones.
Ejercicio 3: convierte una idea en pasos
Quiero lograr [objetivo concreto] esta semana.
Dispongo de [tiempo] y tengo [material o ayuda].
Dame cinco pasos en orden. Cada paso debe decir qué hago,
cuánto tiempo aproximado necesito y cómo sé que lo terminé.
Si falta un dato indispensable, hazme una pregunta a la vez.
Lo que debes recordar
Una buena petición dice qué quieres, para quién y cómo lo necesitas. Puedes corregir a la herramienta: no se ofende. No tienes que acertar a la primera.
Si recibes instrucciones sobre salud, trámites o dinero, usa la respuesta para preparar preguntas a un profesional, no para decidir por tu cuenta. Si no sabes si un dato es cierto, pide una fuente y ábrela.
Tu práctica de siete días
Repite un ejercicio por día usando una tarea real. Al terminar la semana, guarda tres instrucciones que te ahorraron trabajo. Ya tendrás tu primera pequeña biblioteca de prompts.
